miércoles 13 de agosto de 2008

SOS: EL PERÚ NECESITA ENERGÍA

El Perú es un país de grandes contrastes y; por lo tanto, también, de fuertes inequidades. Las cifras macroeconómicas muestran datos  espectaculares; a pesar de que existen grandes sectores de la población, aún, en condiciones de pobreza.
Cualquier propuesta de desarrollo necesita de una base energética fuerte. Los precios, en constante incremento, del petroleo nos tienen que forzar, a todos, a una búsqueda incesante de otras fuentes de energía pero que sean renovables y sostenibles en el tiempo.
El Perú no tiene mucho petróleo, tampoco muchos recursos económicos y tecnológicos para obtener electricidad por medios eólicos o nucleares. Entonces queda lo que siempre hemos tenido y que es, relativamente, abundante en el territorio nacional: los ríos y las montañas.
Entonces la naturaleza en nuestro país asociado a talento, recursos, visión y decisión política concertada puede dotarnos de la energía que necesitamos para crecer y redestribuir equitativamente los recursos entre todos los peruanos.

jueves 5 de junio de 2008

Birmania es denunciada por Amnistia Internacional (Terra)

AI denuncia que los damnificados son obligados a trabajar a cambio de comida.

Los supervivientes del ciclón que arrasó hace un mes el sur de Birmania (Myanmar) son obligados por las autoridades a participar en las labores de reconstrucción a cambio de comida, denunció hoy Amnistía Internacional (AI).La organización internacional comprometida con la defensa de los derechos humanos, también indicó en una rueda de prensa en Bangkok, que la Junta Militar birmana ha ordenado desalojar a los damnificados de los refugios temporales para que regresen a las aldeas que abandonaron tras la catástrofe.
Las acciones del gobierno ponen en peligro las vidas de decenas de miles de personas, que ya son vulnerables a la hambruna y las enfermedades', apuntó Amnistía Internacional.En un informe, la organización cita 40 casos en los que soldados o funcionarios han confiscado o desviado hacia otras áreas no afectadas por el ciclón, la ayuda humanitaria destinada a la población de la región arrasada, donde habitan 2,5 millones de personas.Según la Junta Militar, cerca de 78.000 personas murieron y otras 56.000 permanecen desaparecidas a causa del ciclón que atravesó el delta el 2 y 3 del pasado mayo.
La mayoría de las organizaciones internacionales humanitarias que trabajan en las zonas afectadas han bajado el tono de sus críticas a la Junta Militar para evitar que les prohíba desarrollar sus tareas.'Amnistía Internacional aprecia el delicado equilibrio entre mantener el acceso, aumentar el acceso al delta e incluir en su trabajo los principios de los derechos humanos', señaló en relación a las organizaciones humanitarias.El cómico más famoso de Birmania y destacado opositor a la Junta Militar fue arrestado esta semana por viajar a la zona afectada para distribuir ayuda entre los damnificados.
Maung Thura, más conocido por Zaganar, fue detenido el miércoles tras registrar la Policía su domicilio, al que acababa de regresar desde el delta.Zaganar, de 47 años, ha estado en prisión en varias ocasiones, la primera en 1988, cuando tomó parte en las marchas de Rangún que exigían reformas democráticas al régimen entonces liderado por el general Ne Win.Por otro lado, un equipo de 200 especialistas de la ONU, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y de Birmania (Myanmar) entró el jueves en el delta para estudiar la situación y preparar un plan de acción.El secretario general de la ASEAN, el tailandés Surin Pitsuwan, manifestó a los periodistas en Yakarta que las próximas dos semanas de trabajos de este equipo serán 'cruciales para consolidar la confianza internacional en esta misión mixta'.
El resultado del trabajo se presentará a una reunión que la ONU, la ASEAN y el Gobierno de Birmania tienen previsto celebrar en Rangún el 24 de junio.Las autoridades birmanas, acusadas por Naciones Unidas y la comunidad internacional de ralentizar la distribución de ayuda a las víctimas con las trabas que impone a la libertad de movimiento de los cooperantes en el país, nombraron el mes pasado a la ASEAN coordinador oficial de las operaciones humanitarias.

martes 27 de mayo de 2008

URGENTE BIRMANIA: Amplían el arresto domiciliario a Suu Kyi (Reuters)

La junta militar de Myanmar ha extendido otros seis meses el arresto domiciliario a la líder de la oposición Aung San Suu Kyi, informó el martes una fuente gubernamental. El funcionario, que pidió permanecer en el anonimato, dijo que un oficial del Gobierno había acudido a la casa de la premio Nobel para comunicarle en persona la orden de ampliación de la detención.

Suu Kyi, de 62 años y educada en Oxford, ha pasado más de 12 de los últimos 18 años bajo alguna forma de arresto. Es probable que la medida ampliamente esperada disguste a las naciones donantes occidentales que han prometido decenas de millones de dólares en asistencia condicional desde que el ciclón Nargis golpeó al país el 2 de mayo, dejando hasta 2,4 millones de personas sin hogar.

El Ejército, criticado por su lenta respuesta al desastre que dejó 134.000 muertos o desaparecidos, abrió lentamente la nación del sudeste asiático a la ayuda y trabajadores extranjeros. Pero los generales no han mostrado señales de relajar el puño de acero sobre el país.
Más temprano el martes, la policía arrestó a 20 miembros jóvenes de la Liga Nacional para la Democracia (NLD, por sus siglas en inglés) de Suu Kyi que intentaban marchar a su casa en la antigua capital, dijeron fuentes de la oposición.

Un periodista de Reuters vio al menos seis camiones policiales, una camioneta celular y un coche de bomberos estacionados cerca de las oficinas centrales de NLD antes de una ceremonia para conmemorar el fin de la última fase de su arresto domiciliario. El último período de detención de Suu Kyi comenzó el 30 de mayo del 2003 "por su propia protección" tras los enfrentamientos entre sus seguidores y los partidarios de la junta en la localidad norteña de Depayin. Sin embargo, su arresto domiciliario formal bajo una ley de seguridad del Estado no comenzó hasta el 27 de noviembre de ese año. Fue renovado una vez por seis meses, y desde entonces se lo actualiza todos los años el o alrededor del 27 de mayo.

La última vez que Suu Kyi fue liberada, en el 2002, atrajo grandes multitudes en una gira por el país, un recordatorio a los generales de la inmensa influencia que la hija del héroe de la independencia, Aung San, aun tenía sobre los 57 millones de habitantes de Myanmar. El NLD ganó más del 80 por ciento de las bancas en una elección de 1990, pero el Ejército le negó el poder. La fuerza gobierna la antigua Birmania desde un golpe de Estado en 1962. (Reporte de Aung Hla Tun, Escrito por Ed Cropley. Traducido por Servicio Online de Madrid)

viernes 23 de mayo de 2008

Birmania da luz verde a la entrada de cooperantes El País)

El secretario general de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, ha confirmado que la Junta Militar de Myanmar ha dado luz verde a la entrada al país de todos los cooperantes humanitarios. En una rueda de prensa antes de abandonar el país asiático, Ban ha asegurado que la presión de la ONU ha conseguido arrancar el compromiso de los militares para ayudar en la emergencia provocada por el paso del ciclón Nargis. No tenemos más tiempo que perder en Myanmar. Ahora podrán entrar todos los cooperantes extranjeros independientemente de su nacionalidad”, ha dicho el secretario general. Ban se reunió a primera hora de hoy con Than Shwe, máximo responsable de la Junta Militar y que gobierna con mano dura desde 1962 Myanmar (antigua Birmania). Ayer, el secretario general de la ONU visitó las zonas que la Junta quiso enseñarle y que se limitaron a campos de desplazados organizados por el Gobierno.

Se calcula que los damnificados por el Nargis, que arrasó el sur del país entre el 2 y 3 de mayo, son unos 2,5 millones, y entre muertos y desaparecidos hay unas 134.000 personas. Un informe de UNICEF hecho público hoy señala que al menos un millón de niños necesitan ayuda inmediata. Diversas ONG han dudado del anuncio de los militares y consideran que sólo responde a una buena intención con la visita del secretario general de la ONU. Hasta ahora, las autoridades birmanas rechazaban la presencia de cooperantes extranjeros en el país, particularmente los de las agencias de la ONU, la Unión Europea y otros países como Estados Unidos, Australia y Canadá, mientras que permitían la entrada de misiones de Gobiernos más afines, como el chino y el tailandés. Ban es el primer dignatario que viaja a la fortaleza del régimen militar, a unos 380 kilómetros al norte de Rangún. El general Than Shwe, de 76 años y experto en guerra psicológica, se dejó ver el pasado fin de semana cuando, por vez primera desde la catástrofe, viajó al delta para visitar a grupos de damnificados, acompañado del primer ministro, el general Thein Sein, quien supervisa la asistencia.

miércoles 21 de mayo de 2008

Ban Ki Moon llega a Birmania (El Mundo)

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llegó en la madrugada de este jueves a Myanmar para intentar que la Junta Militar abra las puertas del país a una mayor cantidad de ayuda humanitaria destinada a las cerca de 2,5 millones de víctimas del ciclón 'Nargis'. Ban, quien antes de partir hacia Rangún dijo que el país asiático se encuentra en un 'momento crítico', tiene previsto visitar algunas de las áreas del delta del río Irrawaddy que fueron arrasadas, y mantener una reunión con el jefe de la Junta Militar, general Than Shwe, en su fortaleza de Napydaw y nueva capital del país. "Debemos hacer todo lo posible por la gente de Myanmar", declaró Ban en Bangkok antes de subirse al avión en el que viajó a Rangún, la antigua capital birmana.

Durante los dos días de estancia en Myanmar, el secretario de la ONU visitará también la gran pagoda de Shwendagon, en Rangún, y uno de los puntos de concentración de los manifestantes que el pasado septiembre desafiaron a la Junta Militar con protestas multitudinarias.

Hasta el momento, el Gobierno birmano, que siempre ha sospechado de las intenciones de Naciones Unidas y de las mayores potencias occidentales, ha rechazado la ayuda masiva ofrecida por la comunidad internacional para los supervivientes, que se enfrentan a la falta de alimentos y agua, y están amenazados por las epidemias. Según la ONU, la asistencia ha llegado sólo al 25% de los damnificados del delta, una región de difícil acceso. Ban, el primer secretario general de la ONU que visita Myanmar desde que en 1962 los militares tomaron el poder mediante un golpe de Estado, declaró el pasado miércoles que su misión es estrictamente humanitaria. El Gobierno militar, por medio de la prensa estatal, ha dado a entender de que sospecha que la ayuda humanitaria internacional es para camuflar una estrategia que persigue cambiar el régimen con el apoyo de los trabajadores de las agencias de la ONU.

El 25 de mayo, Ban participará en la conferencia que la ONU y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) han organizado en Rangún para coordinar la distribución de la ayuda humanitaria, y de la que los países occidentales apenas han recibido información. La Junta Militar birmana nombró el lunes pasado a la ASEAN coordinadora oficial de las operaciones humanitarias y dijo que toda la ayuda debía ser canalizada a través de este bloque regional. La ASEAN integra a Brunei, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam, además de Myanmar.

El ciclón 'Nargis', que atravesó el sur de Myanmar entre el 2 y 3 de mayo, causó 77738 muertos, y desde entonces, 55.917 personas permanecen desaparecidas.

viernes 16 de mayo de 2008

Birmania Urgente:Los ultimos datos oficiales calculan 78.000 muertos por el ciclón (El MUndo)

BANGKOK.- Alrededor de 78.000 personas han muerto y otras 56.000 se encuentran desaparecidas, según los últimos datos difundidos por la televisión oficial de Birmania sobre el número de víctimas causadas por el ciclón "Nargis". El último balance, dado a conocer anoche por la radio estatal, hablaba de 43.318 muertos, 27.838 desaparecidos y otros 1.403 heridos. A lo largo del día, nuevas lluvias torrenciales están dificultando las tareas de rescate en la región devastada hace dos semanas por el ciclón 'Nargis'.

La Junta Militar admite un número cada vez más elevado de muertos y niega haber confiscado cargamentos de ayuda internacional. El mal tiempo supone para el esfuerzo de la comunidad internacional para llevar ayuda a los damnificados un inconveniente no tan importante como la actitud de las autoridades birmanas de no conceder todos los visados que la ONU y las organizaciones humanitarias han solicitado.

Naciones Unidas afirma que la situación de los niños birmanos en las zonas devastadas por el ciclón Nargis es desoladora y que su prioridad es ayudar a las familias en peor situación para evitar que "vendan a sus niños o los obliguen a trabajar". Con miles de menores durmiendo a la intemperie en medio de las fuertes lluvias de estos días, el riesgo de enfermedades y explotación es alto, declaró la portavoz de Unicef, Veronique Taveau.

martes 13 de mayo de 2008

Urgente Birmania: La Junta Militar rechaza la ayuda de voluntarios birmanos tras el ciclón (El Mundo)

NASINGOO (MYANMAR) GINEBRA.- Con otra nueva catástrofe humanitaria a las puertas, la Junta Militar de Birmania (Myanmar), rechaza la ayuda que ciudadanos birmanos desean prestar a las víctimas del ciclón "Nargis" en la región más afectada del país. El Gobierno birmano, criticado por Naciones Unidas y los países de Occidente por obstaculizar la entrada de la ayuda y los equipos de expertos, también impide que médicos, enfermeros y otros birmanos voluntarios asistan a los cerca de dos millones de damnificados acuciados por la falta de comida y las enfermedades.

Apenas 270.000 personas, menos de un tercio de los birmanos más afectados por el devastador paso del ciclón Nargis, han podido recibir ayuda de la ONU y sus agencias diez días después, indicó hoy el organismo. La ONU calcula que un millón de personas han perdido sus casas tras el paso del ciclón, y que el total de personas que necesitarán ayuda en los próximos seis meses es de 1,5 millones.

En Nasingoo, un pequeño pueblo situado cerca de la costa este del delta del río Irrawaddy, en el sur de país, y apartado del camino principal, dos médicos birmanos con mochilas a la espalda, visitan una choza tras choza intentando no despertar la atención. "Sí nos encuentran haciendo esto, tendremos un problema serio", advierte Aye, un médico de 39 años del hospital Shwe Pyi Tha de Rangún, acompañado por otro doctor del mismo centro llamado Zaw, y dos años mayor.
Por propia iniciativa, y después de que el Ministerio de Salud Pública desestimara sus respectivas aplicaciones para prestar ayuda médica en este delta, Aye y Zaw dedican parte de su tiempo libre a visitar a las familias con enfermos y heridos. "Además de mucha disentería, hemos encontrado unos cuantos casos de tifus y, como el periodo de incubación de la infección es de unos diez días, tememos que aumenten rápidamente", señala Aye. En la pequeña mochila que uno de ellos porta a la espalda, dentro tan sólo hay dos frascos de 50 píldoras cada uno de un antibiótico denominado Fleroxacina, y otro de Ampicilina, que está casi vacío.
La Junta Militar desconfía.- Aye y Zaw han hecho desde el pasado jueves tres viajes a la zona en el desvencijado coche de uno de ellos, pero no están muy seguros de poder continuar con su labor a causa del aumento de los controles de seguridad, tanto en la carretera como en las arterias fluviales. Según estos dos voluntarios, el Gobierno desconfía de los médicos de ciertos hospitales de Rangún y, por ese motivo, el personal sanitario que se ha desplazado al delta procede de los centros gestionados directamente por las Fuerzas Armadas o de la Cruz Roja y la Media Luna de Myanmar. Por otra parte, fuentes de una organización internacional que presta ayuda humanitaria en la región del delta indicaron que las listas con los nombres del personal local que desean contratar para agilizar la distribución son examinadas por autoridades antes de dar su aprobación, lo que "puede demorarse varios días". "Todas las organizaciones queremos desplegarnos en la zona, pero los permisos no llegan", denuncia el representante de una ONG con oficina en Rangún.

En muchos monasterios budistas, cuyos monjes asumieron tras el ciclón la tarea de asistir a las víctimas, están recibiendo la orden de las autoridades de echar a las personas a las que dan cobijo con la finalidad de que ingresen en los centros para damnificados bajo el control de los militares birmanos, según relatan algunos testigos.

El Gobierno militar cifró el lunes hasta casi 32,000 la cifre de víctimas mortales y situó en 30.000 la de personas que permanecen desaparecidas desde que, entre el 2 y 3 de mayo, el ciclón golpeó la región de Irrawaddy, y también Rangún, la mayor ciudad del país. Naciones Unidas estima el desastre puede haber causado 100.000 muertos, e incluso muchos más si la Junta Militar continúa poniendo trabas a la entrada de la ayuda exterior y prescinde del apoyo logístico de las agencias con medios y experiencia en este tipo de catástrofes. "Hay que recuperar también los arrozales que son su único medio de subsistencia, y para eso se precisa mucho dinero y expertos", explica Thet Thu, profesor de ingeniería agrícola de la Universidad Politécnica de Tanwa, en Rangún.