lunes, 1 de octubre de 2007

Enviado de la ONU en Birmania no está visible (Reuters)

RANGUN (Reuters) - El misterio rodeaba el lunes el paradero del enviado de Naciones Unidas Ibrahim Gambari tras viajar a la nueva capital de Myanmar para persuadir a la junta militar de poner fin a la represión de las mayores protestas pro-democracia en 20 años. El busca reunirse con el Alto General Than Shwe y otros interlocutores importantes antes del fin de su misión", informó la ONU en un comunicado.
Una fuente diplomática dijo que Gambari debía esperar hasta el martes para reunirse con el líder supremo de la junta Than Shwe y, con las calles tranquilas el lunes en Rangún, había viajado a Lashio, en los cerros del estado de Shan, cerca de la frontera con China.
No se dieron razones para la elección del destino, aunque un diplomático, que tiene su base en Bangkok, dijo que un pequeño grupo de académicos europeos estaba en la capital, Naypyidaw, a 385 kilómetros al norte de Rangún, e irían a Lashio el martes.
Funcionarios de la ONU que acompañan a Gambari estaban fuera de la cobertura de teléfonos móviles y no había otros diplomáticos en la ex capital para dar pistas de su paradero.
El retraso no es un buen augurio para la misión de Gambari, organizada rápidamente la semana pasada cuando la junta envió a soldados a reprimir más de una semana de protestas masivas, lideradas por monjes, contra décadas de Gobierno militar y la creciente pobreza en Myanmar.
Than Shwe, de 74 años, quien estaría en un estado de salud delicado, tiene una reputación merecida de militar de línea dura que presta poca atención a las preocupaciones y cuidados del mundo exterior.
"MINIMALISTA"
La única certeza sobre Gambari, ex ministro de Relaciones Exteriores de Nigeria, es que aún estaba en Myanmar 48 horas después de su llegada, algo que no se esperaba al comienzo de su visita.
Gambari retornó a Rangún para una entrevista de una hora con la líder de la oposición e ícono democrático Aung San Suu Kyi, quien ha estado incomunicada bajo arresto domiciliario por casi 12 de los últimos 18 años.
La ONU dejó en claro el domingo que Gambari no planeaba dejar Myanmar sin ver a Than Shwe, cuyos soldados están desplegados en las calles de Rangún, haciendo imposible que aún pequeños grupos de manifestantes se reúnan.
Los soldados revisaban bolsos y carteras en busca de cámaras fotográficas y el país seguía sin conexión a Internet, a través de la cual se conocieron miles de imágenes de la violencia contra los manifestantes.